jueves, 1 de julio de 2010

EL HOMONOMIO

PRO-VIDA SALTA. A QUIEN CORRESPONDA:

Refiriéndonos al tema de la reforma del código civil, que daría lugar a un matrimonio entre personas del mismo sexo, queremos aclarar a las personas que insisten en hablar de discriminación y homofobia, más allá de lo que estas palabras signifiquen realmente, lo siguiente:

No se trata de ir en contra de la persona homosexual, ni de juzgar su inclinación sexual, esto es otra cuestión.

Se trata tanto del comportamiento homosexual, como del comportamiento heterosexual irresponsable y falto de compromiso, de quienes utilizan su sexualidad como si ésta solo fuera “disfrutar y sin obligaciones”, divorciando lo unitivo de lo procreativo, reduciendo la sexualidad a solo el placer genital, y a cualquier costo: desentendiéndose, desacreditando o avasallando los derechos, intereses y sentimientos ajenos y de la sociedad en su conjunto; muchas veces sin interesar la propia salud y poniendo en riesgo la propia vida y la ajena.

Cualquier comportamiento sexual que no este orientado al bien común, ya sea homosexual o heterosexual, se lo tolera dentro de la sociedad, pero nunca se lo puede justificar, y mucho menos se puede obligar a todo el conjunto social a aceptar su justificación mediante una ley.

Esta iniciativa de modificar el código civil, corresponde al intento de impregnar nuestras leyes de Ideología de Genero, ésta promueve que la sexualidad no se define por leyes naturales, sino que es una elección y que existen variedades de formas y tendencias sexuales, a las que promueve como libertades de la persona.

Entre estas está la homosexualidad, la bisexualidad y sus variantes, la pedofilia, todas las filias y cualquier adicción al sexo.

También cuestiona el matrimonio varón y mujer, por considerarlo un invento del varón para dominar a la mujer.

Combate la maternidad por ser el símbolo de la esclavitud de la mujer, bajo el dominio patriarcal, por esto promueve el aborto y el derecho sobre el propio cuerpo, desconoce cualquier derecho de paternidad sobre el niño no nacido.

Defiende la libertad genital sin ningún tipo de compromisos, por considerar que el sexo es solo para disfrutarlo.

Esta filosofía se ha infiltrado en la sociedad en mayor o menor medida, si miramos profundamente la vamos a encontrar de alguna manera en nuestra casa, escuelas o lugares de trabajo.

Al defender que la genitalidad está solo para disfrutarse, resulta que la procreación no solo es accidental, sino, que es un problema y un obstáculo a eliminar y a despreciar.

Por la influencia de esta ideología que va de la mano con el hedonismo y el consumismo, es que hoy muchas personas, no llegan a discernir la importancia de esta capacidad de procrear que tiene su propia sexualidad y no solo hay una actitud antinatalista, sino que pueden llegar a ver la práctica homosexual, que es contra natura y estéril, como una opción más.

Es lo que está sucediendo hoy, por esto se ha puesto de moda entre adolescentes y jóvenes, este comportamiento sexual.

La ideología de genero, es la que hace aceptable todo lo que es inaceptable y nos obliga a negociar lo que no es negociable, que se relaciona con el sexo o más precisamente con la genitalidad, desde la infidelidad dentro del matrimonio que hoy prácticamente es una moda; pasando por las uniones heterosexuales extramatrimoniales con parejas ocasionales y/o más o menos estables, que es otra moda; de todo esto se desprende la nataliofovia o la filiofovia que después de verdaderos ataques contra la salud de la mujer con métodos anticonceptivos, desemboca en el aborto y el filicidio; llegamos así a la práctica de la homosexualidad y a las variadas formas de sexualidad eróticas heterosexuales y homosexuales.

Esta ideología que lo justifica todo, ha impregnado de distintas formas y en distintos niveles a toda la sociedad, hoy muchos la aceptan porque con ésta se sienten justificados en lo personal; otros por ingenuidad, por ser políticamente correctos, o porque creen que es una forma de ser modernos, o tal vez , por las dudas algún día me justifique también a mí ¿no?; otros, por la impotencia de sentirse avasallados moralmente, quedan como paralizados y terminan aceptándola, otros porque económicamente también les es conveniente :

en la medicina, en la justicia, en la política, en los medios de comunicación, en las escuelas, en muchas casas de familia e incluso, dentro de algún sector de la iglesia, esta ideología ha ido entrando subliminalmente, en estos últimos treinta años.

Por lo que hoy muchos, ya ni se acuerdan y otros realmente no saben, que todo esto “es un gran pecado”, si, todavía existe esta palabra “pecado”, que escandaliza a los que se sienten modernos, flexibles y progresistas.

Es escándalo para aquellos a quienes pone en evidencia, incluso ante su propia conciencia, e intentan desvalorizarla y callarla, con acusaciones de intolerancia y discriminación.

Pero no se tapa el sol con un dedo y aunque esté nublado el sol siempre está.

Aunque la nieguen, la ridiculicen, la cuestionen y la combatan, la palabra pecado no se va a callar, porque está en la conciencia del hombre y a la conciencia se la podrá confundir con estas ideologías, aprovechando los momentos de debilidades, pero la conciencia no se pierde, concientemente elegimos permanecer en el bien o en el mal, y concientemente también recurrimos a las palabras arrepentimiento y “Perdón”, a las que tampoco podrán callar.

No se trata de la persona homosexual ni heterosexual, sino del comportamiento dentro de estas realidades, que siempre debe ser superador para la persona y para la sociedad, porque es donde se vuelcan tanto los aciertos, como los errores, nada queda en la intimidad porque ningún acto humano es totalmente íntimo.

Esta ideología al justificar todo, enfrenta: a la mujer con el varón; a los padres con los hijos; a la mujer con la maternidad; a la sociedad contra los más débiles; al estado contra la vida en familia; a los fieles contra su religión; al hombre contra la ley natural y los valores morales.

Es un arma perfecta para desestabilizar a una sociedad y volverla vulnerable.Es un arma que utiliza a la genitalidad humana, endiosándola, haciéndola libre de responsabilidades y al mismo tiempo es cada vez más exigente, pues exige la fuerza de la ley.

Es totalitaria como toda ideología, por eso ataca las raíces morales, las costumbres, las tradiciones y la práctica de la fe en Dios.

A todo esto ya lo conocemos, ya sabemos que cada vez que en el mundo se atacó a todas estas cosas, ha sido la fuente de grandes sufrimientos y el motivo de un gran fracaso.

El Estado termina invadiendo la libertad de los padres para educar a sus hijos, y eso es perder la libertad.

¿Cabe alguna duda de adonde nos conduce este camino?

Es mucho más que los derechos de los homosexuales, va más allá del sentimiento que nos provocan, porque sabemos que sufren en su condición, y para éstos tiene que haber una solución, pero no es esta ley y por varias razones:

1) Ninguna sociedad necesita tener un registro de uniones de personas según su orientación sexual, en tanto que de éstas puedan producirse nuevas vidas de las que deben ser responsables, y que van a producir un crecimiento en la población de la sociedad.

Por lo tanto esta ley solo apunta a la obligatoriedad de la aceptación social de la práctica homosexual.

2) La dignidad bien entendida para una persona homosexual, pasa por encontrar una solución verdadera a su realidad, solución que se niega, al negarse, que la homosexualidad es un problema y al negar que puede existir una solución.

Se podrá elegir practicar actos homosexuales, pero no se elige ser homosexual. A pesar de haberse logrado muy buenos resultados, en la rama de la logoterapia, (Freud ya la consideraba una enfermedad psicológica) se sigue investigando en otras ramas de la medicina, aunque también argumentando, especulando y confundiendo en este campo, que hasta ahora no presentan conclusiones, por lo que tampoco ofrece soluciones.

3) La mayoría de las personas que viven esta realidad, no se siente identificadas con lo que el looby homosexual promueve, en general no les interesa casarse y adoptar hijos.

Y nos parece insultante a la inteligencias de muchos de ellos, hacerlos eco de estos reclamos que no son de sentido común y mucho menos, brindan una verdadera solución a sus vidas.

4) El pretender equiparar el matrimonio, con la unión de dos personas del mismo sexo, no resiste análisis,

a) partiendo de la base justamente de que estamos hablando de personas que viven una realidad conflictiva.

b) que el matrimonio es una institución que solo puede existir en la diversidad de los dos sexos varón y mujer, porque responde a la reciprocidad que naturalmente hay entre ellos, en lo biológico, en lo psicológico y en lo espiritual, que está orientado de forma indivisible a lo procreativo y unitivo.

c) el matrimonio es el ámbito natural donde nace la vida, donde se la protege, se la educa y se la ama, con la diversidad propia y necesaria de los dos padres, varón y mujer.

5) Debemos ser concientes como sociedad, que las personas homosexuales están siendo manipuladas, están siendo victimas y através de ellas todos nosotros, de poderes que pretenden instalar la Ideología de Género para producir profundos cambios sociales, no solo en nuestro país sino en el mundo entero.

Esto incluye el aborto y todo lo que tenga que ver con la libertad genital. El implementar esta ideología tiene como fin el “enfrentamiento moral” (ya no más las armas de fuego) para la desarticulación de la familia como célula de la sociedad y la destrucción de las distintas religiones.

Especialmente La Católica , Su objetivo es lograr un pensamiento único, como una religión única en donde Dios, en el mejor de los casos, es el constructor del universo pero no es el Dios de los hombres, pues el hombre no reconoce a otro Dios, más que a si mismo y el dicta sus propias reglas morales, o sea, unos cuantos iluminados dictan las reglas morales para toda la humanidad y según su propia moral.

No nos olvidemos de cómo se trató este tema en la cámara de diputados de la Nación.

A esto se le llama Ingeniería Social, en Internet se encuentra fácilmente.

También se puede buscar como La Carta de la Tierra. Ya tenemos inoculada la tendencia a sospechar, de todo aquello que viene o puede venir de parte de nuestras Iglesias, de entrada lo rechazamos, no nos tomamos el trabajo de profundizar y comparar, dejando de lado nuestros preconceptos, lo que éstas tratan de advertirnos, por lo que estamos perdiendo la capacidad de discernimiento y esto retroalimenta cada día más, nuestra rebeldía contra Las Iglesias y la perdida de la fe.

Como se llame esto, que nombre se le da, quien o quienes son, no lo sabemos, pero nos está ganando día a día a “cada uno” y el cambio cultural se va produciendo sin que nos demos cuenta, ni lo queramos, pero no debemos bajar los brazos aceptando, no debemos mirar para otro lado como si a nosotros no nos fuese a llegar.

María Emilia Sola

No hay comentarios:

Publicar un comentario